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Kimonos

   Se llaman KIMONOS, pero son batas de estar por casa, con aire oriental. Son unisex. Aquí os muestro 4 modelos ligeramente diferentes, en la textura de sus tejidos, y el los detalles del cuello y de la cintura. La forma y el tamaño son parecidos.

Primavera

                                                                          

           

                                                                        Verano

                                                                          Otoño

                                                                          Invierno

Diseños para llevar

Aunque el cartel ya tiene añitos, me parece que viene muy a cuento para mostraros parte del muestrario de arte útil, para LLeVAr.

   Algunos diseños fueron pruebas de estampación, y son bolsitas para llevar los cepillos de dientes, las pastillas, o cosillas de ese formato. Las bolsas con lazo son más grandes, para llevar cosas cuando te vas de viaje, ropa interior, zapatos, u otros, y dejar de utilizar bolsas de plástico, que además de que hacen ruido, sobre todo por las noches, es un rollito que hay que transformar para crear un nuevo mundo sin tanto residuo.

La Feria de diseño

  Aunque hubo otras exposiciones, dónde seguí en la línea de arropar el espacio con telas estampadas y diseñadas por mí, en el 2010 decidí tirar la casa por la ventana y aventurarme a “hacer un master” como dice  mi amiga, poeta,  Margarita Hernando de Larramendi.
  Tal master consistió en elaborar un trabajo de diseño de estampados sobre papel, e irme a Bruselas a la Feria Indigo, de creativos de Textiles del Hogar, para ver que respuesta encontraba en el mercado.
  De aquella aventura saqué bastantes cosas en claro, a pesar de pagar un precio bastante alto por ello. Algunas de ellas las publiqué en  la revista textil Pública en el nº 252  de “Textiles para el Hogar”, una revista para profesionales del sector.
 Uno de los temas  trata de como se cotiza este tipo de trabajo en el mercado español. Miserablemente, según mi criterio, en la actualidad, aunque hubo tiempos mejores. Otro tema era la toma de conciencia sobre la  autoría. Los únicos países que valoran el trabajo del diseñador, como para que la firma sea un valor de cotización, son los paises nórdicos. Lo normal es que lo absorva la marca comercial y el diseñador quede en el anonimato.
 Constato que parte del mercado en esa Feria fué conservador,  puesto que la crisis promueve estéticamente “lo de siempre”, que es lo que se vende seguro, y lo decadente en lo que respecta a la moda. Lejos de mis propuestas y de mis gustos. Sin embargo, encontré apuestas novedosas al diseño contemporáneo muy vinculadas al arte, en el sentido más estético, que me emocionaron profundamente.
  Mi trabajo necesitaba renovación, otro concepto de presentación y realización.  Por ello recibí duras críticas. Algunos de mis compañeros de Feria me insinuaron dejarme caer por la otra Feria Textil europea de prestigio, que es la de Frankfurt, más abierta a otras posibilidades. Y está por ver.

De mis diseños puedo mostrar algunos collages que hice con algunas de las hojas de las impresiones en papel. Mostrar los diseños es secreto sumarísimo, puesto que los piratas en este mercado son muy abundantes, y no hay forma de ver publicadas las propuestas, a menos de que estén ya fabricadas.
 

Estas son algunas de las ideas coorporativas: juveniles y aventureras. Las propuestas  para juegos de cama, como se ve en la colección de los botones y los corazones rotos, y la de los vegetales y las flores geométricas  que  forman parte de la imagen coorporativa de Creaciones María de la P.  

La entrada al diseño

  Esta instalación fué una recreación realizada con tejidos
estampados, aunque no fueran diseñdos por mí. El tema fué la ropa
interior. Se expuso en dos ocasiones, esta vez fué al exterior, en Ipiés (2002) Huesca.

“Erotomía” se llamó  a la colectiva que se organizó con el Ayuntamiento de Zaragoza, dónde presenté la chaiselong tapizada con uno de mis diseños, de peras y manzanas. Esto fué dos años más tarde en el 2004.






 Esto podéis verlo también en mi web: www.mariadelape.com, donde trato de convertir estas sugerencias, en diseños para incorporar al mercado. ¡De ilusión también se vive!.

Otra muestra de ello fué “kikimomonono”, colectiva con otras colegas diseñadoras, en la Escuela de Arte de Zaragoza, en el 2005.

 He seguido haciendo batas y kimonos de andar por casa, que ya os mostraré.

Los mismos motivos, las tijeras, el hilo y los botones aplicados a otros productos de tapicería, juegos de cama, y algunas cosas más.
Abajo,  una vista del magnífico espacio de la exposición “Juegos de cama” que hice con Ibercaja en Valencia, dónde desarrollé  la idea con juegos de camas para todas las edades.

La trayectoria textil

De coser telas pasé, como el que no quiere la cosa, al collage sobre mis diseños en batik. Otro mundo de la expresión plástica, del que tengo guardadas varias maletas.
 Esta fué la introducción a los diseños estampados.
“Arabescos” se llamó la exposición que realicé con todo este material en la Sala Carderera del Ayuntamiento de Huesca,  dónde la pieza de debajo de este párrafo fué principal en la exposición.
Aquí estoy yo, disfrazada de pájaro, mostrando “El diluvio universal”.

Entonces llegué a Zaragoza y me encontré con la serigrafía.

Esta pieza se expuso en la inauguración de la Cárcel de Zuera (2001), en una exposición colectiva, organizada  con la intención de dar cierto crédito a los valores humanos.
El fondo es un batik, aunque las figuras están estampadas con serigrafía.

 Y aquí la instalación “Hemisferios” que hicimos, con ayuda
de Santiago Bolea (que posa en la foto), para “Con-mutaciones”, unas
jornadas artísticas que comisario el Colectivo Pértiga. En la fotografía
se puede ver la instalación y sobre el tejido ignífugo la estampación
de los continentes repartidos por en los dos  hemisferios según la
proyección de Peters. Se colocó en la Facultad de Medicina de
Zaragoza, también en el 2001.


  

mi curriculum ilustrado

 A los 18 años, después de algunos pinitos por academias madrileñas, incluida la escuela de Artes y Oficios de la calle de la Palma, fuí a dar con el Taller Villalar, un estudio de dibujo, pintura, y cerámica, que marcó mi vida para siempre. Aquel taller, sus maestras y componentes fueron un núcleo de modernidad, para mí. Al lado teníamos el estudio del fotógrafo Tino Calabuig. Con ellos y otros tantos, viví la movida madrileña. Con las chicas del Taller Villlalar  consolidé mi formación como artista, y gracias a ellas establecí  unos buenos pilares dónde asentar todos  los demás criterios que vinieron a continuación.
La pieza fotografiada en la parte superior del párrafo, la realicé en el taller de cerámica, y fué seleccionada personalmente por Juana Mordó, para una exposición colectiva que comisarió con Cruz Roja, en 1980, en la que participé.

   De aquella andadura resultó que salí pintora. Me encontré con la
figuración  pintando al óleo ambientes de bares y otras escenas, de las
que sólo conservo fotografías. Los cuadros fueron paulatinamente
vendidos y abandonados según el itinerario de mudanzas, que
seleccionaban la carga del camino a recorrer. Estos son de los años 80.
Entonces muy influenciada por Dubuffet, entre otros. Y  licenciada en el 84.

   La abstracción la encontré con el material textil. Esta es una instalación que realicé , en el 93, en el Círculo de Bellas Artes, de Madrid, en el hueco de las escaleras, en un evento multitudinario de proyectos artísticos de interés. Los paños cosidos pendían de un tubo de metracrilato hueco, sin más. También hubo trabajo vendido y guardado, y también conservo fotos.

  Todavía seguí pintando al óleo, pero con menos frecuencia porque el textil empezó a ganar terreno. Aunque el cuadro no sale entero, por alguna razón que desconozco, este es el Bar la Estrella, en Huesca, que realicé el 1994, nada más llegar a la ciudad, y  muy impactada por el ambiente bohemio del lugar.

Y este cuadro es una de los últimas escenas que conservo, “El infierno” de la serie los Pecados Capitales, inspirados en la tabla de El Bosco, y que expuse en el Casino de Huesca en el 95.
 A partir de entonces el material textil ocupó toda mi atención.